
Lo has notado. Abres una conversación, le pides algo y la respuesta es genérica. Porque Claude no sabe de qué empresa hablas. Así que le cuentas el contexto. Te da algo mejor. Cierras el chat.
Mañana, otro chat. Y vuelta a explicarle lo mismo. Quién eres, qué tono usas, quiénes son tus clientes. Cada día desde cero. Es agotador. Los Projects existen justo para eso.
Qué es un Project, en cristiano
Un Project es un espacio donde guardas, una sola vez, todo el contexto de un trabajo: las instrucciones de cómo quieres que Claude responda y los documentos que necesita conocer. Y se queda ahí.
A partir de ese momento, cada conversación que abres dentro de ese Project ya parte con todo ese contexto cargado. No se lo recuerdas. Ya lo sabe. Lo que en un chat suelto le cuentas cada vez, en un Project lo cuentas una vez y vale para siempre.
La diferencia
Un chat normal empieza de cero cada vez. Un Project arranca sabiendo quién eres, cómo hablas y qué documentos manejas. Es la diferencia entre un becario nuevo cada mañana y uno que ya lleva un año contigo.
Para qué sirve de verdad en una empresa
La gracia no es técnica. Es que dejas de perder tiempo en lo mismo. Dos cosas que un Project hace bien y que cualquier empresa nota desde el primer día:
Guardar instrucciones reutilizables
Le dices una vez cómo escribís, qué tono usáis, qué cosas no decís nunca, a qué cliente os dirigís. Eso queda fijo. Cada respuesta sale ya con la voz de tu empresa, sin tener que pedirlo.
Guardar documentos de contexto
Subes los papeles que Claude necesita conocer —vuestro catálogo, las preguntas frecuentes, la guía de estilo— y los tiene siempre a mano. Pregunta sobre ellos y responde con tus datos, no con generalidades.
Junta las dos cosas y tienes a Claude trabajando como alguien que conoce tu negocio. No es magia: es que por fin le has dado el contexto de forma permanente, en vez de gota a gota en cada chat.
Ejemplos de Projects útiles
Lo mejor es verlo con casos. Estos dos funcionan en casi cualquier empresa y se montan en una tarde:
Project de atención al cliente
Dentro metes las preguntas frecuentes, las respuestas modelo y el tono con el que tratáis a la gente. A partir de ahí, cualquiera del equipo abre un chat en ese Project, pega la consulta de un cliente y obtiene una respuesta lista, con vuestra voz y vuestra información.
Instrucciones del Project Eres el equipo de atención al cliente de [empresa]. Respondes con cercanía, de tú, sin sonar a robot. Nunca prometes plazos que no estén en el documento de condiciones. Si no sabes algo, lo dices y derivas a una persona. Usa siempre los datos del catálogo y las FAQ que tienes cargados.
Project de redacción de propuestas
Subes dos o tres propuestas que ganaron, tu estructura habitual y tu lista de precios. Cuando llega un cliente nuevo, le cuentas el caso y Claude te saca un primer borrador con tu formato y tu forma de argumentar. Tú lo afinas. El folio en blanco desaparece.
Cómo organizarlos sin liarte
El error típico es meterlo todo en un solo Project gigante. No lo hagas. La regla es una por tarea o por área. Cuanto más enfocado, mejor responde.
- Un Project por tipo de trabajo: uno para atención, otro para propuestas, otro para redes.
- Mete solo los documentos que ese trabajo necesita, no todo el Drive.
- Escribe las instrucciones como se las darías a alguien que entra nuevo: claras y concretas.
- Revísalas cada cierto tiempo: si cambia tu catálogo o tu tono, actualiza el Project.
El truco
Un buen Project es como un buen empleado bien formado: enfocado en una cosa, con la información que necesita y unas instrucciones claras. Cuanto más estrecho el foco, más útil la respuesta.
Antes de montar un Project, aprende a hablarle
Un Project es tan bueno como las instrucciones que le metes. Si esas instrucciones son flojas, el Project también lo será. Aprende a escribirlas en nuestra guía para escribir buenos prompts.
Leer la guía de prompts→Un apunte sobre los documentos
Subir documentos a un Project es parte de lo que lo hace potente. Si quieres ver bien cómo Claude lee tus archivos y qué pedirle para que no falle, lo tienes explicado en la guía de cómo subir y analizar tus documentos con Claude.
La interfaz exacta para crear y configurar Projects puede cambiar de un mes a otro. Lo que no cambia es la idea: guardar contexto una vez para no repetirlo nunca más.
A nivel empresa, esto es otra cosa
Montar un Project tú mismo está bien para una tarea concreta. Pero cuando lo llevas a toda la empresa, deja de ser un truco de productividad y se convierte en algo serio: un asistente que conoce tu negocio entero.
Tu forma de trabajar, tus documentos, tu tono, tus procesos. Todo cargado, todo conectado, listo para que cualquiera del equipo lo use sin explicarle nada. Eso ya no se monta abriendo un chat. Eso lo montamos nosotros.
¿Y si Claude conociera tu negocio sin que se lo recuerdes cada día?
Cuéntanos tu casoGuía práctica de Aether Labs. Junio de 2026.